En mi otra vida seré una oruguita. Solo una simple oruguita que come yerba… o quizás no. Quizás soy de esas que se vuelven mariposas. Entonces en un momento dado mi corazón de oruga me dirá que ya va siendo hora de buscar una ramita alta y construirme un capullo. Y no sabré para qué, solo sabré que debo hacerlo. Y haré lo que se espera de mí: treparé a una matica de algo dulce, y me envolveré en mi crisálida a esperar.
Claro, también puede ser que la rama se caiga… y entonces seré parte de la tierra, me disolveré con ella. O que una niña allá en China me convierta en un fino hilo de seda para hacerse una manga. Como sea, siempre queda la posibilidad de que un día, mi corazoncito de mariposa me diga que es hora de salir, y saldré.
El esfuerzo de romper el capullo y salir me dará fuerza para volar. No tengo conciencia de eso, pero mi vida solo durará 24 horas. A mí me parecerá una eternidad. Volaré, brillaré al sol. Tendré hermosos colores, escaparé de los depredarores y me posaré en algún árbol, desde dónde miraré con asombro la triste vida de algún humano. Pero no pensaré en ese humano y su triste vida, en primer lugar, porque no tendré tiempo para eso; en segundo, porque seré tan libre que ni siquiera podré pensar.
Supongo que me reproduciré de alguna manera… uno nunca piensa en eso, pero de algún sitio deben salir las nuevas orugas… Entonces, me posaré sobre un tocón de árbol cortado y veré el atardecer. En ese instante, volveré a pensar en el humano. Tan grande, y tan tonto… en algún sitio de mi memoria, surgirá una frase que quizás aprendí en mi vida enterior. Los hombres cultivan 5000 rosas en un mismo jardín, dijo el principito, y no encuentran lo que buscan…. y sin embargo, lo que buscan podría encontrarse en una sola rosa, o en un poco de agua…. De nuevo recordaré que no tengo tiempo para pensar. No esty clara de qué hacen las mariposas por las noches, pero no tendré demasiado tiempo, así q seriamente creo que me sentaré en tranquilidad a ver la luna. Entonces, comenzaré a sentirme débil.
Haré un recuento de todas las cosas que hice en mi larguísima vida, y veré que hice lo correcto. Fui una más, hice lo que mi corazoncito me mandó. No me dediqué a sentirme triste por tonterías. No pensé en el pasado ni en el futuro. Así, muy contenta, abriré bien mis ¿ojos? ¿tengo ojos? para ver el amanecer.
Y saldrá el Sol.
En mi próxima vida seré una mariposa, un descanso perfecto para volver a ser humana. Me sentaré en un banco de un parque a pensar cosas complicadas, y no notaré que una pequeña mariposa me mira desde un árbol. Seré humana de nuevo… pero siempre tendré la sensación de que en un momento fui feliz… y jamás volveré a serlo tanto.
Jun 12






2 comentarios
Algún día, también tendré otra vida creo que seré un pequeño perrito sato de esos que viven en la calle, ponen carita de hambrientos en cualquier establecimiento para que lo alimenten, me echare en cualquier lugar donde la sombra me acompañe para una buena dormitada, me fornicare a cuanta perrita casera me encuentre durante mis 16 años de vida tal vez en algún caso me echaran un jarro de agua fría y me quedare pegado por horas con alguna de las susodichas antes mencionadas y navegare sobre la caída del sol cada atardecer. Pero por lo pronto me toco ser humanos que sentado en un banco del parque piense en lo simple y o complicada que puede ser la vida (depende de como la queramos mirar) pero hoy es el momento de hacer todo lo que uno quiere cuando aún no es el momento de ser completamente maduro es el momento de soñar como si algo mágico nos hiciera realizar ese sueño en el momento o tener la certeza de que despues que se pose en mi mano este sueño no saldrá volando, abrazar tan fuerte como para que nunca te vayas, besar como si fuera la última vez, de hacer el amor como si el estuvieras haciendo con el amor de tu vida, de bailar como si nadie te estuviera viendo.
muy bonito, me guta tu estilño de escribir…..y creo q en mi proxima reencarnacion quisiera ser yo otra vez……..