Se formó la pelotera en Hollywood

Es indudable: el mundo de la farándula toda la vida ha sido escenario de muchísimos disparates. Es indudable. La última (no tan última) es que hay varios “grandes” de Hollywood acusados de acosos o agresiones sexuales. Vaya, algo que era un secreto a voces, pero ahora han decidido hacer caso. Y así debió ser desde el principio, porque en una industria caracterizada por ser el rostro de un país y casi, casi del “sueño” de un sistema, una debería estar más segura. Si estas mujeres (y varios hombres) son la cara de una sociedad, y cuando pasan por estas cosas tan terribles, nadie los escucha, qué será de nosotros, simples mortales?

He aquí los rostros de los principales individuos en cuestión. La lista está interesantísima. Resulta que Roman Polanski, que tantas buenas películas nos regaló, aparentemente se dedicaba a violar niñas de 10 y 13 años. Por lo que parece, si quieres trabajar para el multipremiado y enormemente influyente productor Harvey Weinstein, te tienes que acostar con él (Angelina Jolie y Gwyneth Paltrow son unas de las que se quejan). Y calladita, eh? Todo parece indicar que el director James Toback es fanático a masturbarse delante de sus víctimas y ya más de 40 lo acusan. Aunque el caso que me dejó con la quijada llegando al piso es el del 2 veces ganador del Oscar Kevin Spacey, quien, para variar, ataca hombres. Y que conste que uso frases como “aparentemente” etc. porque nadie es culpable hasta que no se demuestre… aunque todos sabemos que eso es basura, como periodista medianamente seria debo hablar así.

Y, vamos, todos sabemos que el acoso sexual existe. Y todos, toditos, sabemos las tendencias a culpar a las víctimas, o a llamarlas “provocadoras”. Cuando el tema se comentó en mi aula, fue una mujer la que dijo que “si antes lo habían gozado, de qué se quejaban ahora”. Esto no pasa solo en Hollywood. Resulta a ser que en Cuba, a las mujeres las violan por “usar faldas cortas” y una víctima, así tenga 12 años, suele ser “una putica que se le regala a todo el mundo y claro…” o “qué hacía ella a esa hora en la calle, a ver?”. Porque los pobres hombres no son de piedra y claro, hay que perdonarlos, porque su conducta no depende de ellos, sino de su naturaleza depredadora. Los más cultos culpan a la sociedad, que impone roles de género y luego los hombres, pobrecitos, no saben cómo dejar de hacer las cosas. Vamos, gente!!!! Maduren ya!!!

Y si eso pasa con las violaciones y agresiones sexuales, el abuso lascivo etc, qué diremos del acoso. Sobre todo en el ámbito laboral. Cuántas veces a mí, que ni siquiera estoy tan buena, me habrán acosado sexualmente? Ya ni llevo la cuenta. El problema, al menos en mi caso, es que mi carácter “permite” según el consenso de la sociedad, que la gente se tome esas atribuciones. Vamos, que me dicen puta en mi cara.

Continuará en otro trabajo.

 

 

 

4 comentarios

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    • jsamuel en 29 noviembre, 2017 a las 4:36 pm
    • Responder

    En mi opinión el problema está en que la sociedad insta a las mujeres a verse lo más sexys posibles para ser “competitivas”, y eso no sería malo si su único efecto fuera elevar su autoestima y atraer selectivamente a hombres que les resulten interesantes. El daño colateral es que atrae a personas potencialmente agresivas que, en principio no hay por qué juzgar demasiado moralmente, porque probablemente tienen alguna neurosis no tratada u otro problema más bien del tipo enfermedad. Gran parte de la culpa la tenemos los hombres por encontrar raro un comportamiento que debería ser natural: que una mujer se nos acerque y nos diga claramente que le gustamos. Eso, aun en los tiempos que corren más liberados, sigue teniendo su poco de censura social. Si eliminamos ese prejuicio de raiz, le permitiremos a las chicas “competir” con otras armas que no sean la belleza física, que ya la traen de naturaleza y no es necesario exaltarla tanto con ropa (o ausencia de esta :-). Además, les permitiremos ser más selectivas con quién desean que se fijen en ellas.
    Por cierto, yerran doblemente los hombres que intentan acosar a las chicas que son… como supongo que eres; porque ya han canalizado parte de su líbido en ese comportamiento aparentemente “p u t o” . En otras palabras, las aparentemente tranquilas son las que más hacen a la hora de la verdad.

    1. wow q comentario más maduro hijo

        • jsamuel en 7 diciembre, 2017 a las 6:08 pm
        • Responder

        Estoy al caerme de la mata con tanta madurez…

        1. cuidado, te puedes dar un janazo.

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